Basura

03 abril 2019




Existe un dicho popular que menciona "la basura de unos es el tesoro de otros", uno de los casos más comunes es el mercado de segunda mano (incluso tercera) donde una persona puede vender un producto usado que ya no utilice a un precio por debajo de su valor actual (incluso cuarta). Lo que le permite a un gran grupo de personas con poco poder adquisitivo obtenerlos, siendo el iphone 5s el caso más común actual (quinta ya no).


Tengo un problema con los dichos populares en general reconozco que estos representan un conocimiento popular fruto de diversas experiencias, pero que a base de repetirse en el colectivo social terminan como una verdad absoluta. Entonces que pasa cuando esta basura ya no es el tesoro de nadie por ejemplo en mobo el iphone 5s esta por 3,299 pesos y hace unos meses pusieron el 4s a 1,500 pesos para eliminar su stock debido a que ya nadie lo quería.


Fuente: https://www.mobo.com.mx/tecnologia/celulares


En términos generales se considera basura a los elementos que carecen de valor, así como existen los true gamer también existe la basura de verdad que además de no tener valor esta genera perdida en el tiempo y en el espacio. Esto sucede por multiples razones debido a que el volumen es tan grande que representa un problema deshacerse de ella, que necesitan un almacenamiento especial para evitar daños al medio ambiente o simplemente la perdida de recursos no renovables.


Cuando se dice que hoy tenemos mas procesamiento en la palma de la mano que con computadores antiguos no solamente estamos presumiendo del desarrollo tecnológico si no que también aceptamos que estos computadores están enterrados en montañas de basura he incluso los más antiguos que eran del tamaño de una casa. Puede que algunos de estos se encuentren en museos por su valor histórico pero la mayoría están enterrados.


Teniendo en cuenta este problema alrededor del año pasado el gobierno de Japón tomo la decisión de utilizar ordenadores antiguos para la fabricación de sus medallas para los juegos olímpicos y paralímpicos de Tokio 2020. Mediante un discurso de unidad donde la población puede participar en la recolecta, dando ordenadores de los cuales se extraerá los componentes de oro, plata y broce que requieren la medallas.